¿Es posible tener sexo en las tiendas de masajes? Masajes con putas orientales y acuerdos en habitación
La realidad de las cabinas a puerta cerrada
Una de las preguntas más frecuentes entre los usuarios que consultan nuestro directorio es si en los centros de masajes orientales de Barcelona es posible mantener relaciones íntimas completas o contactar con masajes con putas orientales. La respuesta transparente y basada en la realidad del sector es que, en la gran mayoría de casos, sí es totalmente viable mediante un acuerdo privado y consensuado una vez dentro de la habitación.
De cara a la vía pública y en la recepción, los establecimientos operan formalmente como salones de estética, centros de relajación o peluquerías tradicionales chinas. Sin embargo, una vez se cierra la puerta de la cabina privada, la relación pasa a ser un acuerdo personal, confidencial y voluntario entre el cliente y la masajista.
Con propina y respeto, cualquier propuesta puede ser viable
La regla básica en los centros de masaje asiático es que las masajistas obtienen el grueso de sus ingresos de las propinas directas que los clientes entregan en mano. Por consiguiente, ante una actitud educada, buena presencia y una propina justa, casi cualquier propuesta íntima puede ser aceptada con agrado:
- Sexo oral (francés): Habitualmente con preservativo por higiene y seguridad. La propina suplementaria suele situarse entre 30€ y 50€.
- Relaciones sexuales completas: Penetración con preservativo (estrictamente obligatorio por la salud y tranquilidad de ambas partes). El acuerdo completo suele rondar una propina de 50€ a 100€ sobre la cuota inicial de cabina.
- Masaje cuerpo a cuerpo desnudo (Nuru): La masajista se despoja de la ropa y utiliza su propio cuerpo impregnado de aceites para masajearte piel con piel. Propina habitual entre 40€ y 60€.
- Interactividad y caricias mutuas: Acariciar su torso, glúteos o pechos con ternura durante la sesión; con una propina adecuada y respeto, la inmensa mayoría lo concede gustosamente.
¿Cómo y cuándo plantear la propuesta?
Jamás formules este tipo de peticiones en la recepción ni en presencia de terceras personas. El único momento oportuno es a solas dentro de la cabina, una vez comenzado el masaje y con un clima de relajación establecido. Puedes plantearlo con cordialidad: «¿Haces servicio completo si te doy buena propina?» o «¿Cuánto sería por estar juntos?».